El veinte de octubre pasado
el concejo de Deliberantes, conjuntamente con la Dirección de Derechos Humanos
de la Municipalidad le restituyó la identidad formalmente a Astrid Patiño Carrabelli.
La primera nieta víctima del terrorismo de estado recuperada en nuestra ciudad.
Astrid nació el 12 de Abril
de 1973. Tres años después fue secuestrada por fuerzas de seguridad junto a su Madre, María Gabriela Carrabelli,
militante del PRT-ERP.
Poco tiempo después fue dada
en adopción a una familia que según las investigaciones realizadas en su
momento no tenían relaciones o conexiones con el aparato represor. Aunque como
señala Astrid, no hablaban del tema.
“Era
una familia, que como la mayoría por esos años, por temor preferían callar” –
cuenta Astrid-.
Su Padre biológico, Omar Nelson
Patiño, trabajador municipal; militante y artista, cuando se enteró de los secuestros
se puso a buscar a su hija. Justamente esa búsqueda fue la que lo llevo a
exponerse y terminó siendo secuestrado en Capital Federal el 28 de diciembre de 1977. Un mes después fue
visto en el Centro Clandestino de Detención La Perla, donde también había sido
vista su ex pareja.
Ambos, María Gabriela y
Omar, aún se encuentran desaparecidos. Forman parte de las largas listas de
personas que todavía la sociedad espera saber que les paso y donde están sus
cuerpos.
Apenas iniciada la
democracia, la Asociación Abuelas Plaza de Mayo delegación Córdoba, hizo la
denuncia ante la justicia y pidió la búsqueda de aquella niña. Ya tenían algunos
datos de cuál había sido el camino que había recorrido y poco tiempo después fue
encontrada.
La justicia federal, en
aquel momento, decidió que siguiera viviendo con la familia que la había
adoptado y continúo teniendo el nombre que le pusieron sus padres de crianza. De
esta forma se transformó en la primera nieta recuperada de la ciudad de
Córdoba.
Pasaron los años y poco a
poco los procesos interiores y subjetivos a Astrid fueron avanzando hasta que fue
acercándose a su familia biológica y conocer su historia.
En el 2000 la Jueza Federal
Cristina Garzón de Lazcano a pedido de la fiscalía de Graciela López de Filoñuk
ordenó el archivo de la causa que entre otros casos juzgaba su apropiación.
Dos años después la querella de Sonia Torres, Titular de la Asociación Abuelas Plaza de Mayo delegación Córdoba, incluyo el expediente inicial como prueba en la Megacuasa “La Perla, La Ribera y D2”. Durante el mencionado juicio, Mirta Amelia Patiño, tía de Astrid, testimonió y fue ahí que el fiscal Facundo Trota remitió las actuaciones a la fiscalía Federal N° 3 para su tratamiento.
Esto dio pie a que Astrid se
constituyera como querellante y solicitar la restitución de su identidad
biológica. La justicia federal sentenció y tiempo después, cuando ella se
sintió en condiciones psicológicas, tomó la decisión de encarar formalmente la recuperación
de la identidad.
Astrid, agradece a todos y
todas las que le ayudaron en este camino para nada fácil. Y destaca la
importancia de que el Estado Nacional, Provincial y Municipal, como así también
el poder Judicial, se hayan alineados permitiendo facilitar y realizar todos los
cambios necesarios para que Astrid pueda tener su DNI y poder seguir con su
vida profesional y personal sin que nadie le pregunte dos veces por su nombre.




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